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El Aliento de Vida
Por Laia Bárber

     Podríamos prescindir de agua y de sueño hasta tres días; de alimentos, cerca de treinta, pero no podríamos sobrevivir sin oxígeno por más de dos minutos. El oxígeno es el elemento natural que toda célula necesita para vivir. Es alimento y fuente de energía, los seres humanos iniciamos la existencia con la primera inspiración y con una sola exhalación, morimos. Según nuestra capacidad perceptiva le llamamos a su efecto de distintas maneras: calor, luz, energía, aliento… Distintas disciplinas se ocupan del proceso de la respiración, todas coinciden en que es el sustento de la vida.
El Aliento de Vida

Las antiguas civilizaciones asociaron la respiración a una fuerza vital. La tradición védica de la India empleaba la palabra "atma" para referirse al aliento y el alma. Los chinos y egipcios, y más tarde los griegos y los romanos también relacionaron el aire con el aliento, el alma o la esencia divina. La palabra “prana” en sánscrito, tiene ambas acepciones: aliento y energía vital. El diccionario María Moliner define la palabra inspiración como: Teol. Acción de comunicar Dios a una criatura un impulso sobrenatural.

Estado propicio a la creación artística o a cualquier creación del espíritu.

Nuestro estado anímico, tanto como nuestros procesos mentales influyen en nuestra forma de respirar. Una ilusión, un susto, una caricia son estímulos capaces de disparar el ritmo y el volumen de aire que inhalamos y el bióxido de carbono que exhalamos. Podríamos dividir las constantes, algunas vitales, que sostiene este proceso en físicas y metafísicas. Serían físicas aquellas funciones que realizan órganos y sistemas como son: la circulación de fluidos corporales en riñones, estómago e hígado; la estimulación del proceso digestivo; la purificación de la sangre y la tonificación del corazón, el sistema nervioso y la médula espinal. Entre las constantes metafísicas tenemos el rendimiento intelectual (memoria, concentración, claridad) y el emocional (serenidad, interiorización, niveles de conciencia).

Quien controla la respiración puede controlar la mente y viceversa. La espiración elimina toxinas del organismo al tiempo que aquieta la mente. La inspiración proporciona oxígeno a las células y enriquece la introspección. Para respirar con mayor eficiencia debemos aspirar profundamente para llenar por completo los pulmones de aire, provocando distención en el abdomen. Debemos exhalar en sentido ascendente, del vientre hacia los pulmones. En función del ritmo, la respiración se clasifica en vigorizante y tranquilizante.

Es preciso hacer conciencia para fomentar los beneficios derivados de este  proceso:

a)     Un flujo sostenido en la inspiración estimula (proyectos, ratos de introspección, lucidez).

b)     La espiración libera de toxinas (resentimientos, dudas, rencores).

c)     La retención de la respiración distribuye la energía en el cuerpo.  

 

La recomendación de este mes son dos ejercicios que pueden hacerse en un sinnúmero de ocasiones en las que matar el tiempo puede transformarse en un hábito de recarga energética y apaciguamiento.

 

Ejercicio Uno:

Inhala doce tiempos. Retén el aliento doce tiempos, espira en doce tiempos. Repetir veinte veces. El ejercicio es doblemente benéfico si se realiza mientras caminamos. Si sostener la respiración doce tiempos es molesto, comenzar con ocho tiempos o los que resulten cómodo e ir incrementando la duración.

 

Ejercicio Dos:

Inhalar profundamente hasta llenar los pulmones, retener el aliento un par de segundos, con la boca cerrada, tan rápido como sea posible inhalar y exhalar quince veces o tantas como sea posible en un bombeo potente. Concentrarse únicamente en la inhalación explosiva, la exhalación se da automáticamente.

Cuanto mayor sea la voluntad que se ejerza en la práctica, mayor será la afluencia de vigor y tranquilidad.  

Podemos disentir acerca del sentido de la vida, pero sería injusto con nosotros mismos negar que somos seres vivos aquí y ahora. La recomendación es respirar, hondo, profundo, sostenido, con convicción y a todo pulmón. El aire es gratis, a veces, con nuestro tiempo y conciencia somos avaros.

Link: Como respira la tierra

 

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Historial de comentarios: El Aliento de Vida
Nombre: Fecha: Comentario:
Paola Arena 10/01/2013 Deberían enseñarnos a respirar profundo desde los primeros años de vida. Vital pero, poca gente hasta ahora, recurre a ella como un mecanismo de cuidado, de recuperación, de salud mental y corporal. Los fumadores eliminan ansiedad al darle el golpe al cigarro por simplemente inhalar profundamente.
Les sugiero cerrar los ojos en los ejercicios de respiración, se enriquece aún más el proceso.
Katia Vila 16/04/2013

E ENCANTÓ ESTE ARTÌCULO, RECORDEMOS LA FRASE "LA VIDA LLEGA O SE VA EN UN RESPIRO" La salud y el equilibrio mental pueden darse complementamente si respiramos con intención.

 

Laia Bárber, Todos los Derechos Reservados © México 2015.