Living Wild
Lynx Vilden
Por Laia Bárber

     Tomar distancia de cualquier experiencia es un recurso para ubicarse. De la misma manera que nos asistimos de la escala en un mapa para atisbar la dimensión física; la imaginación apunta a la metafísica que atañe a la sección “Vida”. La recomendación de este bimestre es hacer un viaje o varios de la mano de la inglesa Lynx Vilden y su programa Living Wild. En vista de que la vida ofrece infinitas formulas narrativas capaces de iluminar o cegar, este enfoque puede reconciliarnos con el presente desde el pasado. El objetivo es ingerir vitaminas experimentales para relativizar nuestra cotidiana adversidad y graduar tanto la miopía como el astigmatismo de nuestros prejuicios refugiándonos en La Prehistoria. Si la declaración anual de impuestos, la pérdida de la cartera con documentos bancarios y de identidad o la pérdida de recepción de nuestro sistema de GPS, la enfermedad, soledad u ocio tienen el poder de un manto de cilicio que cimbra nuestra envergadura humana, puede ser que hayamos perdido la entereza labrada en la edad de piedra. Más allá de los cuatro mil años de historia de los que algo sabemos, yacen milenios en los que evolucionamos a base de ensayo y error. Evolucionados o no, rebobinados o enajenados, reprogramados o embrutecidos, somos aquel homo sapiens sapiens con la misma masa cerebral, dos ojos, cuatro extremidades, la capacidad para desplazarnos en dos patas y una diferencia en edades de hasta 120 000 años. Echémonos al bolsillo un talismán, un destino, una meta-posición para el extranjero en que nos hemos convertido.

Lynx Vilden ofrece la oportunidad de hacer un viaje tan virtual o tan concreto como nos apetezca para despertar del letargo al sapiens autómata y devolverlo a la civilización restaurado. Schopenhauer asegura que somos un amasijo de fuerza de voluntad y Nietzsche, que aquello que no mata, fortalece. Hagamos un viaje a la edad de piedra asistidos del imaginario durmiente:

http://www.ericvalli.org/films/#/living-wild/

“Me toma varias horas atar a una lanza el tejido de pelo de caballo para hacer una línea de pesca que sujete un anzuelo de hueso. Si no he reservado frutos o insectos, y si la carne seca se ha terminado, el hambre hará más difícil mi labor, me temblarán las manos y se secará mi boca”. Peter Meredith, Montañas Rocallosas, EE.UU.  2013.

“Cazar un venado es más complicado y mucho más cansado que ir al supermercado a comprar un kilogramo de jamón de pavo light bajo en sodio, incluso si considero que para ganar el dinero justo bastó menos de una hora de trabajo de escritorio”. Joycellin Duprés, Dordoña, Francia, 2014.
“He tenido que pagar en miedo, frío y cansancio el precio por aprender a escuchar a las piedras. Según Lynx son las palabras con las que la tierra habla, convertirlas en herramientas es posible cuando se conoce su significado. Hacemos de piedra nuestras lanzas, ídolos y refugios”. Michael Smith, Río Twisp en las laderas de las Cascadas del Norte en Okanogan, Washington, 2012.

Estos testimonios corresponden a personas que han tenido la osadía de experimentar la vida de nuestros remotos ancestros. Reservaron unos cuantos días o un par de semanas para ello; sus recursos humanos para sobrevivir alcanzan apenas para cubrir sus necesidades básicas de cuerpo y mente. Dejaron en casa los preciados combustibles, la electricidad y la conectividad, los metales, plásticos y textiles impermeables y térmicos para  dejarse envolver por su hogar primigenio con entusiasmo y deseos de pertenecer a un clan que celebra la vida entorno al fuego que generaron y protegieron con sus manos.

Lynx Vilden, londinense de origen sueco acompaña el desafío; su misión es sobrevivir y apreciar el mundo salvaje para regresar a la civilización habiendo adquirido habilidades propias del neolítico tales como la cestería, la elaboración de vestimenta y herramientas, la construcción de un refugio, dormir a cielo abierto, proveerse de alimentos y, específicamente, revivir la capacidad para vivir en la naturaleza y servirse de ella sin abusarla. “Las tiendas bloquean el impacto de producción y distribución de aquello que adquirimos, mientras en la naturaleza la consecuencia de aquello que tomamos es inmediata y, en ocasiones, brutal”, asegura Lynx. Festejará sus cincuenta años viviendo durante un año en algún territorio salvaje. Como el planeta ya fue descubierto, colonizado, conquistado, explorado y explotado, franqueado y protegido, no existe lugar virgen alguno. Tendrá que encontrar un paraje silvestre en el que pueda vivir al natural con licencia. Ya una vez fue arrestada y tuvo que pagar una multa, porque un miembro incógnito del congreso la denunció por derribar y utilizar un árbol seco en propiedad privada.

Desde €650 euros por seis días, si se es mayor de 21 años, el curso para principiantes permitirá ir escalando en el grado de profesionalismo necesario para recuperar habilidades proscritas. ¿Podría usted prescindir de su café en una mañana fresca y brumosa? ¿Podría usted conformarse con escuchar la música que su clan en capaz de producir entorno a la hoguera? ¿Hacer un viaje sin empacar un libro, su botiquín de placebos y amenities (chicles, mentas, aspirinas, desodorante)? Lynx ofrece abrir las puertas a la inconmensurable naturaleza y congraciarse con las habilidades prehistóricas de nuestras manos y bocas, “Primitive living is a lesson of awareness in regard to the cost to living.”.

Cierta bonanza y la oferta aparentemente extravagante de reinventarnos, podría tachar el ejercicio de obtuso; sin embargo, revisemos si un poco de tráfico no es preferible a ser saboreado por un tigre dientes de sable o si armar una caña de pesca no es más estimulante que ciertos trámites burocráticos a los que nos obliga nuestro estatus ciudadano. El ejercicio consiste en ir física o virtualmente al neolítico y volver al presente para sortear la vida con manos trabajadas y boca contenida. Colemann, Columbia y The North Face nos han vendido una manera de acampar y disfrutar de la naturaleza. Si en la mira tenemos la apreciación por la tierra como un organismo vivo, y para ello el camino es el del apóstol Santiago, el de conquistar la cima del K2, la Basílica de Guadalupe cada 12 de diciembre o unos días en los descampados o tupidos bosques de Montana o el Nevado de Toluca, ¿cuál será la mentalidad de hierro, la construida en la edad de piedra o en la edad digital?  Si las actitudes humanas otorgan sentido a los acontecimientos y como asegura Nietzsche, el hombre no es æterna veritas  (verdad eterna), sino incesante cambio y, “everything essential in human development happened in pre-historic times” (Human, all too human), seamos el turista que se asombra y maravilla, no el extranjero de nuestra propia vida.

Video:Wilderness Survival with Lynx Vilden Part 1 of 2, Produced by Thomas J. Elpel
Blog: http://www.lynxvilden.com/p/blog.html
Proyectos 2015: http://www.lynxvilden.com/p/201213-classes-and-project.html

 

 

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Laia Bárber, Todos los Derechos Reservados © México 2015, (Bimestre Marzo-Abril 2015).