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YO, TÚ, ELLOS

Andrucha Waddinggton

Laia Bárber


 


“Me You is rated PG-13 (Parents strongly cautioned). It has sexual situations -- actually, the whole movie is a sexual situation -- that may be difficult to explain to children”.Cita textual tomada de la reseña publicada en el New York Times.

 

 

            Basada en un hecho de la vida real: una mujer, por lo menos cinco hombres, cuatro hijos de distintos padres, tres bajo el mismo techo. Salvo por los tropezones románticos que se van acumulando y ciertos momentos de crudeza extrema, la película transcurre ligera y con encanto.
Me, You, Them

Darlene forma una familia que hay que ver para empatizar. En un ménage à quatre la protagonista administra con maestría, tanto la abundancia en sus caderas y senos, como en su sensibilidad para contener sensual y maternalmente. Sin ir de un hombre a otro, pasando por las implicaciones que cambiar de pareja conllevarían -rompimiento, odio, decepción, abandono, rechazo- Darlene acumula hombres, ¡ojo!, no colecciona hombres, solamente los acumula, coleccionar envanece.

Uno de sus primeros amantes, después de plantarla en la iglesia y pasar desapercibido tanto como los primeros encuadres de un paisaje yerto e hipnótico, deja a Darlene embarazada de su primer hijo. “Dios te proteja de tener una niña”, amenaza su madre al despedirla del pueblo. Tres años después, Darlene regresa a su comunidad a tiempo para enterrar a la madre que encuentra dentro de un ataúd. Osías, el segundo amante, soltero y mayor que ella, le ofrece una hamaca y un techo sostenido por cuatro paredes a cambio de hacerla su sirvienta y esposa. “Es una india fuerte”, explica Osías a su primo Zezinho cuando  lo invita a vivir con ellos, y luego le advierte: “le gusta controlar a los hombres”. Zezinho se convierte en el segundo amante y se encarga de abastecer a Darlene y al clan de ternura y alimento. Ciro, el último amante en fila, desde su juventud aporta la virilidad y un par de manos que junto a las de Darlene cultivan la caña de azúcar de seis de la mañana a cinco de la tarde. Cada hombre al ir sirviéndose de sus virtudes, permite a Darlene restituir su dignidad.

Con el ritmo de un documental, Andrucha Waddington en Yo, Tú, Ellos, desde los primeros planos de la cámara que se pasea por un escenario rural al noreste brasileño, captura con puntería las miradas y gestos de personas que aprovechan o desechan circunstancias de la vida, armando su presente como si esa particular manera fuera el único orden posible. El paisaje sabe al vínculo entre esos tres hombres y Darlene, sujetos a un polo remoto al que no estorba nada superfluo. La fotografía de Breno Silveira despliega cuadros conmovedores desde el hogar de barro hasta el cementerio de la comunidad. Cautiva la luminosidad y aridez de un imaginario naturalista, cuyos cielos abiertos al infinito se suceden con transparencia. Desde una narrativa pastoral, la película es una oda al matriarcado. 
“Su corazón es más grande que sus posesiones”, advierte Zezinho a Ciro cuando Darlene lo invita a cenar a la casa. La parábola de Waddington será a la sociedad contemporánea justamente lo que cada corazón haga de ella...

 

Me You Them
Director: Andrucha Waddington
Guión: Elena Soarez
Sony Pictures Classics
104' Min.
Brasil 2000
Link en NYT

 

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Historial de comentarios: Yo, Tú, Ellos
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María Teresa Rivera Flores 21/12/2012 Gracias por compartir este espacio; para mí es un regalo q me brinda bienestar mental y emocional muy necesario en estos tiempos cultivar la mente con todo lo bello q la vida nos dá. Gracias
Victoria Flores 03/09/2012 Felicidades por el blog, siempre es grato comentar sobre cultura.Vi la película y me costó trabajo aceptar que una mujer viva con su amante o amantes en la casa con su marido, pues eso suprime la clandestinidad como elemento fundamental entre los amantes. Me parece que no existe la palabra empatizar, tal vez es una traducción literal de empathize.

 

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